Pero ya no hay despedidas.
Ahora vivo por las dos, porque no quiero que te pierdas nada de mi vida.
No de nuevo.
Y los momentos en que mis ojos no pueden contener la tristeza de tu partida,
me recuerdan que yo sigo aquí... y que hay muchas cosas que tenemos que vivir todavía.
Porque puedes ver el mundo a través de mis ojos.
Porque podemos escaparnos a ese lugar mágico que es mi mente, en dónde nadie sabe que no puedo abrazarte ni perderte.
No de nuevo.
Hazme llorar, aunque no lo quiera.
Hazme recordar todos los momentos que vivimos.
Hazme saber que sigo siendo tu mejor amiga.
Recuérdame que aunque tú no estés yo sigo aquí; y que debo ser feliz por las dos.
Extráñame, para que te extrañe.
Pero por sobre todas las cosas amiga,
nunca dejes de creer en mí.
