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miércoles, 11 de agosto de 2010

Caballeros

-"Buenas tardes caballero!", dijo ella. Y al estrechar su mano pudo sentir que alguna parte de aquel cuerpo se estremecía.
-"Buenas tardes señorita", respondió él intentando no quebrar la voz.
Ella sólo necesitó un minuto para darse cuenta de que él jamás había estado en un lugar así. Generalmente, los hombres llegaban con aires de grandeza, pero de vez en cuando llegaba alguno en busca de un nuevo rumbo, en busca de lo que no podían conseguir en su vida diaria.
Lo que ninguno de esos hombres sabía es que para ella también era una aventura. Una aventura poco usual, claramente. Cada día se adentraba en lo desconocido y pretendía ser quién no era, y probablemente jamás sería.
Pero éste momento no era su momento. Tenía un cliente a quien complacer, y esa debía ser su prioridad en ese momento. Era el momento de cambiar la vida de ese hombre. Pero lo más difícil, sería hacerle creer que lo que pasara dentro de esas cuatro paredes le cambiaría la vida. Pero ella era muy buena en lo que hacía, y se veía motivada al pensar que cada hombre que salía por su puerta lograba conquistar su propio mundo. Cada hombre que entraba buscaba cambiar sus miedos por billetes. Y sabían que no importaba el precio, ella era capaz.
Era hora.
-"Por favor, entre aquí y quítese la ropa"
-"Ok"
Y ya no había tiempo de pensar, ese esmoquin no se iba a vender solo.

4 comentarios:

Matias Sniadower dijo...

Tuve un reencuentro parecido con mi peluquero, y tristemente con las mismas connotaciones :P

Julio - Ingles facil dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Julio - Ingles facil dijo...

JAJAJAJA espero que ese peluquero no tenga doble oficio :P ESTA BUENISIMO tu articulo Kelllisss ;D

Ottar13 dijo...

Genial. No tengo nada más para decir.

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